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caminos.

ángel

Nov 29, 2025

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contigo conocí carreteras, conocí montes y valles, conocí lo que es el invierno en el desierto y la primavera en el bosque, aprendí a escuchar la voz de alguien más mientras los pensamientos me carcomían. fui estrujada, poseída, amada y deseada, me descubriste tú, como tu tesoro y me guardaste, como si conocieras el más bello secreto.

recuerdo el mar en la ventana mientras pintaba mis uñas y observaba los leves vellos en mis piernas, esos que a ti no te importaban, parecía que amabas lo natural que era, aunque siempre contenía la rabia en comentarios pretenciosos. reías mientras maldecía y manchaba de comida mi ropa, al estornudar cuando olía las flores, y reía cuando tocabas esos puntos que sólo tú conocías, esos puntos que me hacían llorar de felicidad porque mis brazos contenían la magia pura. encorvaste mi espalda, aceleraste mi latido, robaste mi aliento y contuviste mi respiración hasta que el aire hizo falta en paredes ceñidas de húmedad.

me miro en el espejo y me pregunto por ti, ahora que se extraña el fervor con los que tus dedos marcaban esta piel, bronceada y ceniza, tuya telepáticamente, porque nunca se dio la propiedad entre nosotros.

pienso en ti, como los recuerdos de una realidad que nunca imagine, escribiendo cartas y pensando en esos años en los que recorrimos esos cielos azules, a veces celeste, a veces índigo, pero siempre azules.

tu voz resuena como disco, siendo música para estos oídos, llenos de esperanza y de fe, así como las iglesias que caminamos, pidiendo a Dios que te cuidará mientras mis ojos no te observaban, pidiendo a vírgenes y santos que no se olvidarán que a distancia estaba yo, amándote, queriéndote, pensándote. que te guardaba una taza de té para la cena, y horneaba postres para que el dulzor de la azúcar llenará tu corazón.

esa, que comía contigo, soñaba contigo, fluía contigo y hacia el amor contigo, ardiendo con simplemente mirarte de lejos, olvidando que mi cuerpo no era perfecto, pero era lo suficiente para satisfacer el hambre de placer que nos inundaba al anochecer, en cualquier momento, en cualquier lugar. a cualquier hora.

ay amor, ¿dónde estarás? me pregunto, ¿qué aventuras estarás realizando? ¿qué sueños estarás cumpliendo?

llevas contigo mi alma, amor mío, llevas contigo la promesa de que nos encontraremos en el infinito, en el atardecer, en todo esto.

esto que ya no tiene nombre.

ángel

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