siempre tuve miedo de pensar
que el amor no era más
que un poema que inventé
que no era más,
que un simple delirar
hasta el día que te encontré.
⠀⠀
te declaré mi hogar
a tí que fuiste el lugar del amor,
y te construí una casa
en los cimientos de la ternura
para que la adornaras
con tu sencillez
con tu característica timidez.
⠀⠀
fuiste la calma
que ordenó mis fragmentos,
el pulso que le dio una razón
a mi sangre para permanecer,
para ya no perecer.
⠀⠀
hay una liturgia callada
en cada uno de mis pasos
desde que tu nombre
se enredó en mi garganta,
volviendo sagrado el aire
que antes era solo vacío.
te has vuelto el eco que me habita,
esa vibración que nombre no necesita
pero que sostiene cada fibra de mi ser;
e inventé un espacio sagrado
justo detrás del aire,
donde guardo tu esencia
como un amuleto
que protege a mi pecho
del vacío obsoleto.
⠀⠀
por tí,
reinventé la poesía
con tal de verte nacer
entre lágrimas y lirios;
haría de tus brazos
mi único lugar seguro
⠀⠀
( el sitio donde mi peso finalmente descansa )
⠀⠀
y de tus ojos
el sitio donde habitar
porque ahí todo lo malo
me es difícil de recordar.
⠀⠀
te entrego este templo
que he erigido en silencio,
donde cada latido
es un rezo que te pertenece;
donde cada vértebra
es un altar que ante tu paz se doblece,
porque he dispuesto mi alma
para que sea tu abrigo,
un santuario donde el tiempo
no pueda tocarte
y donde mi devoción
sea tu único descanso.
⠀⠀
solo te pido que me habites
como yo te habito,
que me ames,
que me tomes,
que no me olvides
cuando el mundo te pese,
cuando el miedo te aprese
y que en mi pecho puedas acallar
todas las penas que te hacen apabullar.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión