Mi armadura se rige en azules de felicidad,
hay ríos de agua pura que masifican
y redefinen
los significados detrás de ser un caballero
y de los tonos azules con un pasado pesaroso.
Mis huesos, fortificados
pero débiles de nacimiento
aceptan su fragilidad.
No hay fantasías en mi historia,
si me cortan brota sangre
y si mi corazón sale de mi pecho moriría.
Además de la simpleza de mis días,
existe sosería en mis versos
plagados todos de decadencia
sin mucho que ofrecer,
plagados de aflicciones trilladas
hechos mar de plata, oro
enmascarados al alzarse con belleza.
Con la valentía de mis brazos,
la fuerza de mis ideales
y lo necio de mi querer,
me entrego a la guerra sin miedo a la derrota.
Al vivo sol, temblando,
tu caballero de supuesta sangre noble,
expresa su humanidad
entregado a sus delirios.
Donde mi corazón latente
adora saberse pertenecedor de tus entrañas,
donde la espada atraviesa el pecho,
el escudo evita la muerte
pero el alma queda expuesta al vencedor
y me convierto en tu botín de guerra.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión