Se sienta en el banco a mirar a los perros. El único espacio donde se alejan lo suficiente como para tener que voltear desesperados sabiendo que no van a perderse. Llamando al juego del galope violento, con la cautela necesaria como para no tirar a los niños, con la precisión de cirujano para pasar entre todos los manteles irrumpiendo el paso de los mates, haciendo temblar las reposeras.
También entiende que hay dos recorridos. El del perro negro, un poco más grande, se va siempre más lejos. Y después de observarlo ve que también es el que más rápido regresa. Y por el otro lado la perra de blanco, la que no se aleja más que unos segundos y vuelve desesperada a recuperar el tiempo perdido de sentarse a nuestos pies.
Pero el problema siempre es otra cosa. Un ave que se tira de cabeza al río para sumergirse en el agua y no volver a saber de ella.
Cuando viene conmigo uno solo el otro se desespera. Y entonces el de la larga travesía se descoloca. Ya no corre recto sino serpenteando las inmediaciones, rebuscando en cada atadura del cerco. Y cuando se produce la inversa es más llamativo. La vieja blanca corre, se aleja, se pierde en el recinto del que no quiere escapar. Y sin embargo, fuerza todos y cada uno de sus límites estirando los alambrados en el rascarse la espalda. Para luego volver únicamente ante el llamado que la retorna a su casa.
El río es de a pares. A singulares solo anti-rio. Igual al mate a medio entibiado de termo barato olvidado por el paisaje. O a un clima descolocado ente mañanas donde llevar la campera no es más que lotería, pero dejarla colgada es pecado. Y sin embargo, de a pares. De dos sentados a distintas alturas. Uno en el banco al ras de la baranda llena de flores y abejas. El otro, en el respaldo mirando directo al agua a ver si escapó el biguá; o al otro lado, al delta que esboza sus casas asomando las chimeneas en sintonía con el oleaje.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión