mobile isologo
buscar...

Besos de Ascensor

Daffi T

Jun 11, 2026

121
Besos de Ascensor
Empieza a escribir gratis en quaderno

Las hojas del otoño tapizan las calles nocturnas que transito desde mi casa a la tuya. El cielo está algo nublado. Creí que sería otra noche de soñarte, pero aquí estoy, bajando del taxi; desde aquí te veo parado en la puerta y escucho truenos a lo lejos. 

¡Esto es una locura! Sé que vine tan rápido como pude, pero no voy a darte un beso apenas llegue. Hablamos hace meses, pero verte en persona es otra cosa, ¿no es un poco precipitado? Permitime reservarme esos gestos de cariño, para alguien que al menos haya visto un par de veces.

Te esquivé el rostro, pero lo del ascensor no me lo esperaba. ¿Me acabás de sujetar contra tu cuerpo? De pronto nuestras caras están pegadas, tu barba me raspa la piel, siento tu pecho latir sobre mí y una mano me recorre la espalda. Estoy temblando sobre las puntas de mis pies (y eso que me puse tacos), mi respiración se acorta, mis pensamientos van y vienen, el calor de tu aliento… ¡Esto es demasiado!

-¿Podemos entrar?

-Sí, perdón… no me pude contener. 

Tu casa está calentita, afuera la tormenta se sigue aproximando; qué bueno que vine porque dormir sola hubiera sido algo deprimente. La soledad en las noches lluviosas no me sienta muy bien.

Te veo caminar nerviosamente por toda la casa buscando tus últimos vinilos. La verdad es que el silencio es algo incómodo para dos personas que se acaban de conocer, pero tu actitud desesperada e impulsiva del ascensor ya rompió con todo eso.

-¿Por qué estás tan nervioso? Vení, sentate conmigo.

Te abrazo como si te conociera desde siempre, no sé por qué hice eso, pero te noto más tranquilo; ahora los mimos nos van conectando suavemente y el ritmo crece lentamente, el calor se roba prendas poco a poco y me llevás de la mano a tu cama. Los truenos ahora están acompañados de relámpagos, y nuestro aliento empaña las ventanas, se escucha llover con toda intensidad y nosotros estamos fundidos uno en el otro, respirando al mismo tiempo. 

Estoy recostada a tu lado, midiendo mis manos con las tuyas y riendo como tontos. Nos dormimos abrazados. O al menos vos estás dormido ahora, yo no puedo dejar de mirarte y no podré dormir en toda la noche, puesto que me quitaste la almohada y entra frío por la ventana. La luz del sol forma hilos de oro en tus pestañas. 

-¿Querés un café o una manzana?

Te respondo que no, voy a desayunar en casa. Me tengo que ir. ¡Ya! Tampoco te dejaré pedir el taxi, necesito caminar, siento que el aire no me alcanza, parece que mis pulmones no se van a llenar nunca. Te veo confundido, pero bueno, ¡Tengo que irme urgente! Así que bajás a abrirme y por supuesto un beso matrimonial de despedida. ¿Qué es esta locura? pienso mientras me alejo caminando y prendiendo un cigarrillo.

-¡Taxi! Abro la puerta, tiro el pucho, entro y huyo despavorida. 

Daffi T

Comentarios

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión