Interpreto el arte como lo puedo interpretar. La situación de poder adquisitivo, como para decir algo poético, era muy desigual. La inexperiencia y las presiones eran palpables. Desesperada tratando de correr atrás de una tarea que había hecho muy bien en otra oportunidad, pero la chica necesitaba estar tranquila y enfocada, y vos la explicación y un poco de azucar, cuando estaba creando criterios y necesitaba poner todo en cajas. Lo cual era incorrecto. Unos meses después diciendo fuerte que vos acá venías a lo que venías, cuando realmente no podía entenderte, después de tanta desaparición, subidas y bajadas. Rata, dame azucar. Me sentía muy mal, siempre había querido compartir el azucar. Muchas veces me habían dicho piedra y que me lo diga alguien de este lado de los muros... siempre tenías la palabra justo y al rato... andate, no te acerques. Llevate tu azucar, como para decir algún reemplazo. Los gestos, mis respuestas escolares tratando de defenderme un poquito. Pero vení. Pero andate. Mucha poca. Todo se trataba del azucar. Cada vez que recuerdo cada una de las cosas que pasaron. Cada vez que tirabas de mis sogas como si fuera una marioneta de reacciones azucaradas, todo se aplasta y me hundo en una oscuridad muy intrusiva y violenta. El camino de ida y el camino de vuelta de gritos, cortes de caminos, humillaciones y desesperaciones. Pérdidas de vida y todo. Aplastamiento de palabras no azucaradas con un kilo de azucar pesando sobre mi frente. Siempre manejabas todo. Yo solo pagaba el precio del azucar.
En fin, adentro y afuera. Todo perdido. Entonces me fuí a comprar facturas un día. Volví a casa, me encerré en el cuarto y me las comí todas hasta quedarme dormida encima de un cañon de dulce de leche, para seguir con el cuento. Me sorprendió como al otro día quedó intacto. Documenté literaria y no literatiamente esta historia con el azucar. Por suerte no su conclusión pero sí como alguien llega a dormir encima de una factura. Una cuenta de Instagram privada dónde solo tengo una seguidora. Una enfermera que tiene un familiar que ya no está. Ella entiende de los problemas del azucar e insistió tantas veces con sus solicitudes.. realmente aterrador por sobre todo las historias. Material de estudio casi. Muy lejos de una pequeña experiencia y quien quiera pensar el destierro el rechazo y la perdida de años de vida es poco para llegar a esto porque soy una "dramática". No saben de lo que hablan.
Siento una mezcla de dolor, tristeza y decepción. Realmente no merecía esto. Era una persona con las variables desordenadas pero muy buena, leal y compañera. Realmente merecía un café digno y que me digas "me equivoqué, resolvamos". Traté de intentarlo tantas veces y terminaba en la cima del abismo emocional. Arriba, abajo. Te saco todo y te doy lo que necesitás y no sabés que es así. No hay conciencia que valga (a ver, a ver.. qué pasó, diría Tony). Que cese la actividad ante el visible daño. Y ni hablar mentir sobre eso y que yo cargue con todas mis cagadas y las tuyas cual escoba (y que no me digas mentí hasta acá o mentí todo el tiempo, perdoname) Se me traba y me dan ganas de llamarte a los gritos y exigirte las explicaciones pertinentes... pero.. ya sabemos grey y la loca que llama. ¿Hasta dónde podré ser una herramienta más de tu mentira? (Interactuar da panico y extrema la incertidumbre, razones ya explicadas.. y además las palabras "pero qué.. no lo conocías.. siempre te trató igual" están grabadas a fuego en el cerebro y no me las voy a sacar nunca)
Y no es solo eso. Superando algún tipo de ternura que me puede llegar a dar la pequeña historia de superación... quizás podría agarrar las pinturas y dibujar años de vida. Unos veinte. Quizás podría pintar un muchacho, un hogar, unos amigos, un partido, una ciudad, un trabajo, una felicidad. Quizás podría dibujarme un pene entre las piernas, así tengo más poder empezando por el reproductivo. Y quizás pueda estirar la edad de emabarazo de riesgo diez años y la esperanza de vida veinte años más.
Y la verdad que viendo este asunto del "azucar" en retrospectiva.. soy bastante ingenua al tratar de hacer lo que estoy haciendo o en realidad sigo sin poderlo creer. Mucho impacto...
Y ahora despertar al lado del abismo cuando no hay nada por hacer y "borrar" el daño mental que sostuvo el desprendimiento del mundo.

Era
Tratando de explicar la experiencia de querer hacer A y que sea Z, que eso dependa de la manipulación y el abuso. Me hubiera gustado un invernadero en nuestra casa grande y modesta
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