Quizás solo debería cerrar mi casa. No dejar que nadie entre. Siempre terminan usando todo y cuando tengo que arreglar algo solo se van con la excusa de que no es su casa. Y ahí quedo yo, con la confianza debajo de la alfombra, con las plantas sin regar, con los platos sucios, solo con el rollo de papel en el baño. Veo todo y trato de hacerme la idea de limpiar todo para el mismo día. No puedo. No tengo fuerzas. ¿Me las robaron o yo dejé que se las lleven? Pensar requería más fuerza que no tengo y no tuve por dos días.
Llegaron visitas inesperadas a mi hogar caótico. No dijeron hola, solo me atravesaron como si no fuera de carne. Como si fuera algo fantasmal. La tristeza se sentó cómoda en mi sofá, la miré y como un gato se prendió con sus garras y no quizo moverse así que cedí. La melacolía que vino con ella va para todos lados de la casa, me sigue y me pregunta por cada rincón. El enojo no le gusta socializar con nosotras así que solo baja a la cocina de vez en cuando a tomar un café y se va, aun que hace café para todas. Para cuando la luna se asoma Mel pide quedarse. Quizás tenga que darle una habitación para que se quede. Es la única que me lo pregunta.
Le enseño a Mel donde puede quedarse y voy a mi cama. Tengo sueño pero estos tres en mi casa me dejan pensando sobre mañana. No lo noto y despierto con Tris mirandome fijamente. Se despertó primera. Me dice que no salga porque Mel está poniendo cuadros por toda la casa. Como sea, el día tenía que empezar.
Jo se encargaba siempre de hacer para comer, aun que no decía nada. Me sorprendió cuando lo escuché decir "para tu anemia".
No me molestaba tanto la convivencia.
El segundo día alguien tocó la puerta mientras todos estabamos en la sala en silencio.
Abrí y una eufórica chica entró abrazándome y saludando a todos. Soy Felicity dijo. No tengo más habitaciones vacías le hice saber pero su respuesta fue que no me preocupe porque solo venía a pasar las tardes, en la noche salía.
Estaba abrumada por tanto brillo, por tanta gente irrumpiendo en mi hogar, sin embargo, en el fondo sentía consuelo al no estar completamente sola.

Criss Vega
Hola. Me llamó Criss. Estoy enamorada de los libros, pero no de los apuntes de la facu. Poeta torturada porque suelo tener más inspiración con el dolor y también por Taylor Swift.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión