La cadencia lenta del agua contra tu cuerpo
luces azuladas, reflejos verdes, ecos
tu espalda cansada se recuesta en este mar sintético
en mis brazos
sin unos ni ceros:
sostengo tus sueños y tus miedos
no los dejo caer
no te dejo caer
nadan leves entre mis manos
como nubes sin viento y me erizan:
esta chispa de los dos bastaría para encender cada luz de cada hotel de esta ciudad
Con la premura inocente de quien intenta pronunciar un nuevo lenguaje
confesás tus más profundos deseos
y los más sencillos de alcanzar
como rosas chinas de una casa vecina pero yo
los anhelo
como si fueran míos
los abrazo
contra mi pecho desnudo sabiendo
que los perseguiré hasta dormido
por años
no sé si te diste cuenta
somos dos encontrándose en este mar sintético
El amor debe parecerse mucho
a flotar en el agua
despreocupado de todo
porque alguien te sostiene, decís
yo asiento, empapado, y te beso
y siento que es mi primer beso, o que estoy viendo
perdido en un pastizal de la Pangea
la primera noche estrellada de la historia del mundo
el tenue principio de un universo
o quizás
es la primera vez que te estoy amando
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