Dicen que todo empieza sin aviso, pero también se pierde en un suspiro.
Todo ha pasado tan rápido y yo aún no lo asimilo. Todavía miro mi ventana, solo que ya no está tu sombra. Estoy segura que ya buscas habitar otra, aunque aún te busco en los vidrios, canciones, en melodías que me gritan tu nombre.
Qué absurdo cómo te amé, como si el tiempo no fuera a cobrarme, como si tú no fueras a dañarme. Qué absurdo dar todo de mí sin darme cuenta, porque pensé que por primera vez, yo no era la regla. Fuimos un amor bonito, pero ahora dos desconocidos que no saben mirarse sin ojos de recuerdos bonitos.
Qué ironía, me aprendí tu risa de memoria y aún la escucho cuando me siento sola. Guardé cosas con tu olor, no sé si perdí la cabeza o fue desbordante mi amor.
No quiero sufrir más, yo también merezco avanzar.
¿La herida cuándo para de sangrar? Me acuerdo cuando hace un año me sentía igual.
Tantas letras te dediqué, palabras que nunca supiste entender. Fui un poema en tus manos, poema que nunca aprendiste a leer.
Me quedé esperando respuestas que nunca llegaron, abrazos que solos se han dado. Aunque demasiado tarde aprendí que el amor no es rogar ni quedarse donde no te saben cuidar.
Estoy segura de que algo sentiste por mí, no sé si amor, deseo o solo te salía un “te quiero”, porque fueron tantas promesas vacías que me hacen cuestionarme lo que tú sentías. El amor no es perderme para entenderte a ti, y aunque una tras otra vez lo hice, aún no puedo dejarte ir. No sé esto cuánto tiempo lleva, pero sé que algún día esto acabará y que, por fin, en la noche mi sol saldrá.
Repetiría esta historia una y otra vez, solo para grabarme tus ojos en la mente como aquella vez. Por lo menos sé que esta vez sí fuimos algo, sin títulos ni etiquetas, pero por lo menos fuimos verdad en tanta duda, fuimos un “casi” que dolió, pero también fue ternura.
Aunque hoy duela y me pese más tu ausencia que tu amor, sé que algo aprendí, aunque sin elegir.
Y cuando ya no te recuerde como lo hago hoy, cuando ya no te escuche por las noches como hoy, cuando ya tu nombre no me quiebre la voz, sé que no miraré atrás de nuevo y que por fin conoceré el amor de alguien nuevo. Entonces sí, si preguntas, ya mi melodía será otra. No te buscaré en la música ni en las noches, te dejaré ir por primera vez sin dar reproches.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión