Mis entrañas gritaron mis silencios
las comisuras ardieron
como fuego es lo no dicho
mamo la palabra
amo la palabra
muerdo la birome
hasta comerme la mano
y de pronto estoy tirada
en una plaza sin árboles ni cantos
llena de flores secas
.
ya no digo
no amo no ardo
ahora soy ajena
lejana
.
el sol se apagó en abril
y la lluvia no volvió
a la punta de mi lengua
.
será que esa tarde sus manos
ahorcaron a mis esperanzas
y en una suave danza
nos despedimos en silencio.
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