Y ahora que lo nuestro ha terminado,
no puedo evitar
observarte a su lado.
Veo sus miradas,
luminosas y cálidas,
y me invade el recuerdo
de cuando era a mí
a quien tanto admirabas.
Dijiste un sinfín de cosas
que ya no puedo recordar,
y sin más excusas
decidiste marchar.
Te quise tanto,
mas nunca te amé.
Y aunque te olvidaré
el sabor de tu recuerdo,
sigue siendo amargo.
Sabía que pasaría,
que no me pertenecías.
Que boba fui al creerte,
cuando decías
que me querías.
Pero ni así aprendiste,
no tardaste en repetir,
ese carácter arrogante
a esa chica tan gentil.
Algún día te casarás,
con una mujer que te amé,
mas dudo que conozcas
lo que es
amar a alguien.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.
-11.12.49-p.m.-increased-Y24Pk-.png)

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión