Una fría noche decembrina, y con el aburrimiento recorriéndole los huesos, decidió hacer algo arriesgado, algo completamente nuevo para él. Quería divertirse un poco, así que sin más, se encaminó hacia ese pequeño karaoke que había visto muy pocas veces. Sus manos sudaban con nervios contenidos; en la lejanía pudo ver la fachada hogareña del lugar. Frotó sus manos sintiéndose entumecido; siempre fue un joven friolento, no era de extrañar su estremecimiento.
Entrando finalmente buscó la mesa justa, aquella que no estaba tan visible ni tan escondida. Rió quedito viendo quién ocupaba una de las sillas. No esperaba que realmente viniera, que le siguiera a esta idea un poco loca.
—Así que sí viniste...
—Pues aquí me ves.
—Y cuál piensas cantar, ¿eh?
—¿Yo? Estás loco, solo vine a reírme de ti.
—Pff, y dices ser mi mejor amigo...
Terminó aquella conversación con una risa, volteando los ojos ante la burla de su dichoso amigo. Se sentó a su lado, robándole las papas que había estado comiendo antes. Entre conversaciones cortas y frívolas, llegaron a la idea de que solo él cantaría, como siempre, bajo su mirada burlona y claramente bajo la cámara de su celular.
Esperó a que las pocas personas que quedaban en el lugar se dispersaran. Algo avergonzado todavía, se acercó un poco a una de las pantallas del lugar, pocas personas fijándose en él para su suerte.
—Oye, deja de grabarme... me avergüenzas.
—Shh, canta, canta, quiero escuchar esa voz de ángel.
—Ja, ja, ja, muy gracioso.
—Ya deja de llorar, apúrate.
Se quejó ante sus palabras burlonas. Tal vez no fue buena idea haberlo invitado, se habría ahorrado las burlas. Escuchando un ritmo familiar, su atención volvió a la pequeña pantalla que tenía cerca, viendo cómo se proyectaba y comenzaba la letra de 'Lo dudo' por José José.
—Mira, es mi tema, wey.
Habló medianamente alto, fijándose ahora en él, y por supuesto en su celular. Hizo una mueca, volteándose ahora. Ya la canción había comenzado hace rato, se acercó el micrófono a los labios, cantando tímidamente la canción: 'pero lo dudo conmigo te mecías en el aire...' Su voz desafinada, intentando seguir el ritmo de la canción, su rostro ardía en rojo, sin estar acostumbrado a la (poca) atención que recibía ahora.
Sus manos sudaban un poco ahora, olvidándose del frío que le atormentaba antes. Entre canción y canción saltó desde 'La gata bajo la lluvia' hasta 'Secreto de amor'. Su voz ahora un poco ronca, después de haberse emocionado un poco con lo que cantaba, su voz era fea ahora, desafinada, ronca y algo afónica.
—Dios, ya me duele la garganta.
—Wey, qué espectáculo, ¿eh?
—Maldito, deja de reírte de mí.
—Ya no estés de llorón.
Se acercó a su mesa ahora, dándole un pequeño golpe en la cabeza, riéndose cuando lo escuchó quejarse. Se dejó caer en la silla, tomando un poquito del té que ahora había en la mesa.
—No puedo creer que me grabaras.
—Pues ya tengo video para tu cumpleaños, wey.
—Hoy estás muy payasito, ¿no crees?
—Es el punto de divertirse, ¿no?
Tomó una de las papas frías y olvidadas solo para lanzarlas en la cara, vengándose. Después de aquella pequeña pelea de papas tiesas, decidieron irse, viendo cómo ya se hacía más tarde. Con un pequeño apretón se despidió de él también, esperando llegar a su casa para ya estar arropado y acurrucado en su cama.
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