Perdí por el camino
todo lo que pretendí cuidar
se deslizaron mis sueños
como cacharros que caen
por el mismo movimiento
de las calles de adoquines
¿Quién podrá curarme de mí?
nada tengo que valga
unas pobres migajas
de lástima
¿A quién le hablo cuando el silencio
se enreda en mis suspiros?
La isla desierta es un pantano
de una sola habitante despiadada
me desangro sin sangre
me congelo sin frío
me hundo
En desencuentro con la luz
mis pobres manos
se sienten extrañas
mis culpas se cuelgan de mis costillas
apenas puedo llorar
apenas puedo reír
a penas
vivo
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