Ojalá
fuera siempre así;
mí todo cabiendo en tu abrazo
como si tus brazos hubiesen sido diseñados
centímetro por centímetro,
para abarcarme a mí.
Ojalá
fuera como cuando me besas largo y sentido,
que no pienso en nada y en nadie
y este incendio que llevo en la cabeza se apaga un ratito.
Ojalá
fuera todo el tiempo igual a cuando me cuidás
con cada detalle, con cada gesto,
porque sabés que los necesito, aunque no sea específica,
sabés que ALGO me viene haciendo falta
y me lo das todo, por las dudas.
Pero también es silencio roto
y desencuentros tanto intencionales como no.
Es caminar descalza sobre los cristales de una copa de excesos que se cayó la noche anterior
y no darse cuenta del desastre hasta que la sangre empieza a manchar.
Es lastimarnos con el desentendimiento,
con la escasa predisposición al arreglo,
cegadas por el enojo mezquino
y la posibilidad de que ya no será así nunca más,
como al principio,
porque ya lo alcanzamos todo
y ojalá hubiera más,
pero no lo hay.

Florencia Velázquez
Escribo como evidencia de que aún estoy viva. El libro está en proceso, lo actualizo cada vez que me inspiro.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión