Nada que buscar, nada que lograr, nada que esperar.
Ser quien soy, aprender si hay error, expresar de verdad.
Con total sinceridad, para menos arrepentimientos, para expresar lo que siento y no guardar el peso de quererse tanto, de querer tanto.
Y encontrar el equilibrio a partir de un nuevo comienzo. En un nuevo camino, donde mentiras no transitan porque la vida se marchita, me limita y me invita, a pasar por todas, a entender que todos somos la misma sustancia y que el otro en realidad no existe.
Y esto se fuga como la estrella que pasó ayer por arriba de mi cabeza, llevándose cuentos que jamás podrán ser contados, oportunidades que no han de ser logradas, y amor que no ha de ser demostrado.
¿Cómo me voy a limitar? Perdónenme, si la sinceridad rompe relaciones, situaciones o deseos individuales.
Perdónenme, no quiero parecer que solo pienso en mí, yo solo me quiero abrir y compartir el sentimiento que llevo dentro. Porque si no, moriré ahogado o golpeado por las olas que se avecinan y cantan aleluya, ahora vas a morir.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión