El 11 de mayo siempre fue nuestro.
Y este año fue el primero donde tuve que sobrevivirlo sin ti.
No sabes cuánto dolió llegar a esa fecha
y darme cuenta
de que mientras yo seguía recordándonos,
tú ya estabas en otra historia,
mirando a alguien más
de la forma en que un día me miraste a mí.
Últimamente vuelves demasiado a mi cabeza.
En sueños.
En recuerdos pequeños que aparecen de la nada.
En ese vacío extraño que se siente cuando todo está en silencio
y aun así hay algo dentro de mí gritándote.
Te extraño de maneras que no sé explicar.
Extraño hablarte sin pensar tanto,
extraño sentir que tenía un lugar en tu vida,
extraño la versión de mí que existía cuando me amabas.
Y hay días donde el dolor se vuelve tan grande
que mi pecho realmente duele,
como si el cuerpo no supiera
cómo cargar una ausencia tan pesada.
A veces quisiera abrazarte otra vez,
no para volver,
no para cambiar nada…
solo para descansar un momento
de todo este vacío que dejaste en mí.
Porque desde que te fuiste
hay una parte de mi vida que se siente incompleta,
como un hogar donde apagaron todas las luces
y nadie volvió.
Y lo peor es que el mundo siguió.
Tú seguiste.
Pero yo todavía me encuentro buscando pedazos de nosotros
en canciones, fechas, sueños
y momentos que ya no existen.
Jamás imaginé que extrañar a alguien
podía sentirse tan físico,
tan profundo,
tan silenciosamente devastador
como si el corazón no entendiera
que alguien que amó tanto
ya no tiene a quién volver.
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoyá este proyecto independiente y accedé a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.


Comentarios
No hay comentarios todavía, sé el primero!
Debes iniciar sesión para comentar
Iniciar sesión