饾枻饾梾 饾柡饾梿饾棃饾棆 饾棇饾柡饾柣饾柧 饾柡 饾棈饾棊 饾柦饾棃饾梾饾棃饾棆 ~ 馃寲
Jul 2, 2026

Hay noches en las que el recuerdo se sienta al borde de mi cama y pronuncia tu nombre con tu misma voz. Entonces cierro los ojos y, por un instante, el tiempo olvida que nos rompimos.
Creo que a煤n nos extra帽amos. Lo siento en ese silencio que qued贸 entre los dos, un silencio demasiado lleno para pertenecer al olvido. Hay ausencias que no nacen de la falta de amor, sino del exceso de dolor; y la nuestra siempre fue una de ellas.
Te am茅 como quien enciende una vela en medio de una tormenta, sabiendo que el viento har铆a todo por apagarla. Y, aun as铆, val铆a la pena verla arder.
Pero hab铆a sombras que yo no pod铆a espantar. Monstruos que aprendieron tu nombre mucho antes que el m铆o. Yo quer铆a abrazarte, pero hay heridas que no se cierran con abrazos, ni con promesas, ni con un "todo va a estar bien". Hay guerras que se libran en un lugar donde el amor no sabe entrar.
Durante este tiempo me pregunt茅 por qu茅 te alejabas. Hoy ya no necesito preguntarlo. S茅 que no era porque dejaras de amarme. S茅 que hab铆a un peso sobre tus hombros tan inmenso que apenas te dejaba respirar. Y tambi茅n s茅 que, si alguna vez hubieras querido volver, esas mismas sombras habr铆an vuelto a tomarte de la mano antes que yo.
Y est谩 bien.
Porque yo tampoco habr铆a podido salvarte.
Es una verdad que me rompe y, al mismo tiempo, me libera. Yo no soy un faro capaz de detener todos los naufragios. No soy una salvadora. Si el oc茅ano decid铆a hundirte, yo habr铆a saltado detr谩s de vos sin saber nadar. Y si el agua terminaba llev谩ndote, habr铆a pasado el resto de mi vida culp谩ndome por no haber sido suficiente, por no haber encontrado una orilla que tal vez nunca existi贸.
Por eso, aunque me duela admitirlo, agradezco que hayas sido vos quien dej贸 morir nuestro "nosotros". Gracias por cargar con esa despedida antes de que el peso terminara cayendo sobre mis manos. Gracias por alejarte cuando entendiste que amarme tambi茅n era impedir que me rompiera con vos.
No quise perderte. Nunca quise. Solo ve铆a c贸mo el invierno iba cubriendo tus pasos y comprend铆 que, por m谩s que extendiera mi mano, ya no pod铆a alcanzarte. Amarte tambi茅n fue aceptar que seguir sosteni茅ndonos solo iba a abrir heridas nuevas.
Hay personas que creen que el amor siempre vence. Yo ya no lo creo. Hay veces en las que el amor se arrodilla frente al dolor y, con l谩grimas en los ojos, entiende que no puede ganarle. No porque sea d茅bil, sino porque hay batallas que jam谩s debieron librarse en soledad.
Y aun as铆...
Si alguna vida me concediera el milagro de volver a encontrarte, pedir铆a que fuera en un universo donde tus noches no pesaran tanto, donde tus demonios no aprendieran a susurrarte al o铆do y donde yo pudiera amarte sin sentir que el mundo entero se nos ven铆a encima.
En esta vida no pudo ser.
Y aceptar eso ha sido la forma m谩s cruel de seguir am谩ndote.
Porque todav铆a te amo.
No con la esperanza de que regreses, sino con la ternura de quien contempla una estrella que ya se apag贸 hace millones de a帽os y, aun as铆, sigue viendo su luz. Porque eso fuiste para m铆: una luz hermosa que lleg贸 hasta mis ojos incluso cuando ya estaba demasiado lejos para alcanzarla.
Espero que, donde sea que est茅s, el peso que un d铆a te oblig贸 a soltar mi mano sea cada vez m谩s liviano. Y si alguna vez volv茅s a pensar en m铆, no me recuerdes como alguien que quiso rescatarte. Recu茅rdame como quien te am贸 tanto que entendi贸 que, a veces, la mayor prueba de amor es dejar que el otro siga su camino, aunque eso signifique aprender a vivir con un pedazo del coraz贸n en otra parte.
day
Recomendados
Hacete socio de quaderno
Apoy谩 este proyecto independiente y acced茅 a beneficios exclusivos.
Empieza a escribir hoy en quaderno
Valoramos la calidad, la autenticidad y la diversidad de voces.

Comentarios
No hay comentarios todav铆a, s茅 el primero!
Debes iniciar sesi贸n para comentar
Iniciar sesi贸n